Porque nada podemos contra la verdad, sino por la verdad. 2 Cor. 13:8

 

Sermón en bosquejo

 

Cualidades básicas de

un buen padre


 

Introducción:

1. Felicidades, padres, en su día.

2. Ya desde el día de las Madres yo señalaba que ellas son mucho

     más festejadas en su día que los padres en el de ellos.

     1) Yo pienso que, entre otras cosas, hay una explicación de que

          esto sea así: La generalidad de las madres son buenas madres

          pero la generalidad de los padres dejamos mucho

          que desear.

     2) Hay muchos padres que son una desgracia

     3) Muchos de nosotros a lo más somos padres mediocres

     4) Pero padres verdaderamente buenos, merecedores del

         respeto y la admiración de sus hijos, triste es decirlo, hay

         muy pocos.

3. Cuando un padre cuyos hijos ya crecieron y se fueron, como

    es el caso mío, se pone a pensar en su pasado, casi siempre

    reconoce que cometió muchos errores en la crianza de sus hijos.

4. Los padres con hijos todavía en sus casas, si quieren ser

    buenos padres, tendrán que preocuparse por mejorar y por

    corregir ciertas formas de hacer las cosas. Esto es inaplazable

    porque el tiempo es muy corto.

5. Hay algunos, los que están por casarse o que esperan su

    primer hijo, que están en la privilegiada situación de comenzar

    bien su papel de padres.

6. Hoy quiero señalar lo que a mí me parece son las cualidades

    básicas de un buen padre.


I.
Un buen padre es un proveedor

    1. Noten un par de pasajes, 1 Tim 5.8; 2 Co. 12.14

    2. Ser un buen proveedor requiere varias cualidades, entre ellas:

        1) Ser trabajador. Para ganar para proveer es necesario

            trabajar, a veces mucho

        2) Ser sufrido.

            —Hay que levantarse;

            —hay que soportar el frío, el calor, el cansancio, etc.

            —A veces hay que ir a trabajar aun enfermo

        3) Ser prudente para dedicar el dinero ganado a lo

            realmente necesario

    3. Un padre proveedor es fuente de felicidad

        1) Su familia tiene lo necesario, al menos lo

            básicamente necesario

        2) Sus hijos tienen un sentido de seguridad

        3) Sus hijos crecen con cierta autoestima, pues no andan

            tan mal vestidos, ni desaliñados


II.
Un buen padre es disciplinario

    1. El mandamiento de la disciplina está en la Biblia por

         doquier. Un par de pasajes. Prov. 22.15; 23.13; Ef. 6.4

     2. El ejemplo de Dios. Heb. 12.5-11

     3. En el aspecto de la disciplina es donde más fácilmente

         fallamos los padres.

         1) A veces no sabemos cómo disciplinar

         2) Muchas veces no nos importa

         3) No lo hacemos, porque practicar la disciplina

             consistentemente es difícil y agotador.

     4. Pero como ya vimos, la disciplina en el hogar es un

         mandamiento y fuente de felicidad en el hogar

 

III. Un buen padre es un buen ejemplo a seguir

    1. Sin el ejemplo de nada sirven las palabras

    2. Un padre digno de ser imitado no tiene vicios

    3. Un padre digno de ser imitado es un hombre integro

        1) Es honorable, hombre de palabra

        2) Es honrado, correcto en sus tratos

    4. Un padre digno de ser imitado es uno que afronta las

        adversidades con aplomo

    5. Un buen padre es también un buen marido

        1) Los hijos son felices si la madre es feliz: Para serlo

            ella necesita gozar del amor de su marido

        2) Siendo un buen marido él está mostrando a sus hijos

            cómo deben ser ellos cuando se casen y las

            cualidades que las hijas deben buscar en el que

            será su marido.

 

IV. Un buen padre es un hombre temeroso de Dios.

    1. Solamente quien teme a Dios logra la sabiduría para

        guiar a sus hijos, Prov 1.7

    2. Solamente quien teme a Dios está capacitado para

        dar un verdaderamente buen ejemplo a sus

        hijos: El ejemplo de uno que sirve a Dios.

    3. Solamente quien teme a Dios puede disciplinar

        correctamente a sus hijos. Ef. 6.4 (“en el Señor”).

    4. El hombre que es temeroso de Dios, tiene en la Palabra

        Santa todo lo que se requiere para ser un hombre bueno,

        sabio, bendecido por Dios, y como decimos, para

        ser un buen padre.

 

Conclusión:

1. Hoy estoy deseándoles felicidad a ustedes, padres.

2. Pero seamos claros. Si no somos buenos padres, si vemos

    a nuestros hijos hacer las cosas mal, por no haberlos criado en la

    disciplina del Señor, no podemos ser felices por más que

    alguien nos desee esa felicidad.

3. Creo que a través de la platica de esta mañana una cosa ha

    quedado bien sentada: Un buen padre proporciona felicidad a

    su familia y él mismo es feliz.

4. Esforcémonos entonces por ser buenos padres.

5. El Señor les bendiga.

 

Por Jorge Rodríguez Guerrero

 

Midland, Texas, junio 18, 2005