Porque nada podemos contra la verdad, sino por la verdad. 2 Cor. 13:8

 

                                                                          

                                                                             Sermón en bosquejo

 

 

                                "Si tu hermano peca..."

 

Introducción:

1. A veces no hay tiempo para mucho.

2. Siento que esta es una de esas veces.

3. Por lo tanto les pido que vayamos de una vez a nuestro

    pasaje donde se registran unas palabras del Señor.

4. Busquen en sus biblias Mateo 1'8.15 al 17. Dice: (léase)

5. En las palabras del Maestro que hemos leído hay detalles

    simportantes obre nuestro deber cuando un hermano

    peca. Veámoslos:

 

           I. EL PASAJE CONTIENE UNAS PALABRAS QUE SON

                  OBJETO DE CONTROVERSIA: “CONTRA TI”

1. ¿Qué piensa usted cuando lee estas palabras? Tal vez lo siguiente:

    1) Usted ve las palabras y piensa: Este pasaje trata de ofensas

        personales. porque dice "contra ti"

    2) Es más —piensa usted— este pasaje trata específicamente con

        lo que es mi deber cuando yo soy ofendido por un

        hermano" Cuando mi hermano me ofende, piensa usted, debo

        de tratar la cuestión con él y solamente con él.

2. Pero lo que quiero señalar ahora mismo es que las palabras “contra

    ti" tal vez no pertenezcan al texto.

    1) Eso si les hemos de creer a los eruditos más autorizados.

    2) Las versiones más cuidadosas no dicen "peca contra ti" sino

        solamente "peca" o "pecare"

        1.- Tal es el caso de la Biblia de las Américas: "peca".

        2.- La hispanoamericana: "pecare".

        3.- La de Jerusalén: "llega a pecar".

        4.- Otras versiones, como la New International traducen “peca

            -contra ti", pero ponen una nota al margen donde explican

            -que hay una variante: “peca”.

    3) La explicación de por qué algunos copistas añadieron eso, es

        que en el v. 21 evidentemente sí trata de ofensas personales de

        manera que se pudo pensar que ya desde el v. 15 se tratara de

        lo mismo y se trató de hacer esto claro.

    4) Una cosa es cierta: La mayoría de la erudición se inclina a

        pensar que el Señor no dijo "si tu hermano peca

        contra ti" sino "si tu hermano peca".

3. Permítame decirle que aunque no diga "contra ti", eso no

    cambia en absoluto que usted debe obrar como si lo dijera.

    1) Por supuesto si el hermano lo ofendió a usted, él pecó contra

        Dios quien prohíbe que andemos ofendiendo a los hermanos.

    2) Y el pasaje le está diciendo a usted cómo debe usted hacer

        las cosas cuando ve que un hermano peca. ¡Seguramente hay un

        caso en que usted puede pensar que el hermano está

        pecando! Eso es cuando él lo ha ofendido precisamente a usted.

    3) Así pues, aunque no diga "contra ti", como sea el pasaje le está

        diciendo cómo actuar cuando un hermano le ofende.

 

         II. EL PASAJE NOS INDICA NUESTRO DEBER CUANDO

                  SABEMOS QUE UN HERMANO HA PECADO

1. Aunque uno piense que las palabras "contra ti" sí están en el

    pasaje, uno comprende qué aun cuando se trate de otra clase de

    pecados diferentes de las ofensas personales, el pasaje nos da una

    directriz de cómo tratar el caso de un hermano de quien uno sabe

    que ha pecado.

    1) Ni modo que cuando el hermano ha pecado en otras formas

        uno no tenga la obligación de ir con él.

    2) Ni modo que podamos pensar que cuando un hermano peca en

        otras formas entonces no tiene uno la obligación de ir con

        él antes de tomar otros pasos.

2. Pero al notar que el texto dice “si tu hermano pecare” (no “si tu

    hermano pecare contra ti”) entonces no hay ninguna duda de

    que el pasaje nos enseña cómo debemos actuar cuando

    sabemos que un hermano ha pecado. Debemos de primero ir

    solos a tratar de convencer al hermano.

3. Esto es de suma importancia:

    1) Uno no debe andar por allí "quemando" al hermano.

    2) Es claro que el Señor quiere que la noticia de que el hermano

        ha pecado no se difunda.

    3) Aquí hay una gran sabiduría: Noten ustedes:

        1.- El hermano podría retirarse de la iglesia si él se entera de

             que se ha estado hablando de él a sus espaldas.

        2.- Por supuesto esto mismo está prohibido en los pasajes que

             prohíben el chisme y la murmuración

        3.- Pero además uno puede hacer daño a hermanos débiles

             al decirles de los pecados de otros.

        4.- Y si la noticia se extiende hasta los de afuera, la iglesia

             andará en boca de gente sin temor de Dios.

        5.- Gente que podría haberse convertido no lo hará.

        6.- Uno puede obrar contra la causa de Cristo por no hacer

             las cosas como el Seor dice que se hagan.

 

(pasemos adelante)

 

         III. EL PASAJE NOS MUESTRA EL PROPOSITO DE

                      TODA MEDIDA DISCIPLINARIA

1. Note las palabras: "si te oyere has ganado a tu hermano". Ese

    debe ser nuestro propósito: Tratar de ganar a nuestro hermano.

    1) Ganarlo, porque se está perdiendo

    2) Ganarlo, porque Dios no quiere que se pierda. Usted tampoco

2. La expresión nos ayuda a entender la peligrosa situación de

    nosotros cuando pecamos: Necesitamos "ser ganados" para

    Cristo. Estamos perdidos.

    1) Puede ser que no le estemos dando importancia a

         nuestro pecado

    2) Puede ser que no nos duela haber pecado.

3. En una situación en la que un cristiano ha pecado y otro

    se acerca a él, está la maravillosa oportunidad de salvar

    un alma en peligro de muerte: Comp Stg. 5.19,20.

 

                  IV. EL PASAJE NOS SEÑALA LOS PASOS

                                   DE LA DISCIPLINA

1. Esos pasos comienzan cuando usted o yo sabemos que un

    hermano ha pecado. "si tu hermano peca".

2. Cuando esto pasa, un trabajo comienza para nosotros. Ir a

    hablar a solas con el hermano. (txt)

    1) Hay la hermosa posibilidad de que nos atienda y allí

        pare todo.

    2) Pero hay la triste posibilidad de que el hermano no nos

        atienda. Muchas veces el pecador está empeñado en

        su rechazo de Dios.

3. En este caso habrá que continuar nuestro trabajo. Noten

    las palabras del pasaje: " y si no te oyere (no atendiere a

    tus palabras, "no te hace caso") toma contigo

    uno o dos"

    1) Ahora sí, otros llegarán a saber como están las cosas.

        1.- Pero solamente después que usted ha hecho la lucha

        2.- Y solamente uno o dos están sabiendo del pecado del

             hermano. ¡Ojalá que allí pare todo!

    2) El papel de esos dos hermanos es doble:

        1.- Ellos ahora son testigos de que usted habló con

              el hermano.

        2.- Ellos se unirán a usted en la amonestación al hermano

             pecador. A usted no le atendió; tal vez a ellos sí.

4. ¿Y si aun así no pasa nada positivo?

    1) Por supuesto puede suceder que el pecador persista en su

        testarudez de no atender al plan de Dios para salvarle.

    2) Ahora las cosas se tornan más serias.

        1.- El conocimiento de su pecado dejará de pertenecer

             solamente a unos cuantos: Los hermanos de la

             congregación serán enterados no solamente del pecado,

             sino de la obstinación.

        2.- Ahora los hermanos deberán de alguna manera en

             conjunto encarar al pecador.

            1. Una amonestación colectiva puede tener mucho peso.

            2. Si ni esa amonestación tiene efecto -muchas

                veces lo tiene— entonces viene la última medida

                disciplinaria:

5. "Tenle por gentil y publicano".

    1) ¿Que significa esta expresión?

        1.- En primer lugar algo debe significar. Algo

             serio. Algo muy serio. Tan serio como lo que ha

             hecho el pecador: rechazar todo esfuerzo de sus hermanos

             por ganarlo.

        2.- ¿Se dio el Señor a entender cuando dijo esa palabras?

             1. Los discípulos entendieron que el maestro usó a los

                 gentiles y publicanos como ejemplos de quienes no eran

                 dignos de ser imitados.

             2. Ser alguien tenido por gentil y publicano era una desgracia.

             3. Aun una persona que no sepa el significado de esas

                 palabras comprende que el Señor estaba diciendo algo

                 grave en contra del pecador empedernido.

        3.- Los gentiles eran los paganos. Los judíos no se juntaban

             con ellos.

            1. ¿Recuerda usted la impresión de los hermanos cuando

                 supieron que Pedro había entrado a una casa de gentiles?

            2. Los discípulos entendieron lo que es claro. Así como los

                 judíos no se juntaban con los gentiles, tampoco los

                 cristianos se juntarían con un hermano a quien no le

                 importa ni Dios, ni su palabra, ni su perdón, ni las

                 palabras amantes de sus hermanos.

            3. Eso es lo que ellos entendieron y eso es lo que el Señor

                 quiso que entendieran. Nadie tiene derecho a desvirtuar

                 las palabras de nuestro Señor y Maestro.

        4.- Los publicanos eran judíos al servicio de los romanos

             cobrando los impuestos de sus hermanos para ganar

             una comisión. Los judíos los tenían como unos traidores.

             Pues así habrían de considerar al hermano pecador.

                  "Tenle por publicano". El ha traicionado la causa del

                  Señor. El se ha puesto al servicio del enemigo; del

                  enemigo de Dios, Satanás.

        5.- Después el Espíritu Santo se encarga de hacer claras

             las palabras del Señor: 1 Co. 5.9-13; 2 Tes. 3.6,14-15.

 

Conclusión:

1. Espero que nos hayamos dado cuenta de la importancia del

    pasaje que hemos estudiado.

2. Cuando algún hermano peca, tenemos una importante

    tarea: tratar de rescatarlo.

    Cumplamos con ella.

3. Cuando nosotros somos los que pecamos, nos ponemos

    en peligro de muerte.

    Evitemos el pecado.

4. Cuando pecamos estamos echando una gran carga sobre

    los hombros de nuestros hermanos.

    No se la echemos.

5. Cuando venga alguien a señalarnos nuestro pecado, seamos

    humildes y atendamos a sus razones.

6. Tratemos todos de lograr que la rueda de la disciplina se

    detenga lo más pronto posible.

7. Muchas gracias y que el Señor les bendiga.

 

                                              Por Jorge Rodríguez Guerrero

 

Midland, Texas, septiembre 20, 2005