Porque nada podemos contra la verdad, sino por la verdad. 2 Cor. 13:8

 

Mayo 21, 2011 fue el día de la desilusión para muchos

 

Por Jorge Rodríguez Guerrero

 

Ni para qué decir que llegó y pasó el 21 de mayo. Esto es aleccionador. O al menos debería serlo. Un hombre de 89 años de edad, considerándose a sí mismo poseedor de conocimientos bíblicos extraordinarios, se atrevió a decir que el Señor volvería a este mundo para llevarse a sus redimidos el día 21 de mayo de 2011. El sabio resultó ser un insensato. Pretendió saber mucho y no supo nada.  

   Si no lo ha leído lea en ese mismo sitio el artículo Mayo 21, 2011: El gran día.  Los escritores premilenialistas de nuestro tiempo, se extasían en decir que el momento del Rapto de los redimidos será acompañado de múltiples accidentes en todo el mundo pues muchos  vehículos terrestres y  aviones comerciales se quedarán sin sus conductores y pilotos. Los premilenialistas que le creyeron a Camping deben haber pensado en el 21 de mayo pasado como el día de los miles de accidentes simultáneos. Oh, desilusión. Ni un solo auto se quedó sin conductor ni tampoco un solo avión comercial.

 

 

Harold Camping, el profeta fallido   

 

Para mí lo más interesante del caso es que Camping haya tenido tantos creyentes. ¿Por qué habrá tanta gente en este mundo que nunca aprende? Ya antes de Camping incontables "profetas" han predicho el día de la venida de Cristo. Mucha gente pareció decir "Aquellos se equivocaron pero mi guía no me fallará". 

    En mi artículo anterior yo también "profeticé" algo. Dije (no fui el único; miles de personas incluidos muchísimos hermanos deben haberse expresado igual) que el 21 de mayo llegaría y pasaría y la predicción del señor Camping no se cumpliría. No dijimos nada sobresaliente. Cualquiera que lee la Biblia con cuidado supo todo el tiempo que Camping estaba equivocado.

    El caso de Camping me hace recordar que hace algunas décadas floreció un predicador sectario que anunciaba el regreso del Señor para 1975. El hombre se autoproclamaba un profeta de Dios y para demostrarlo publicaba una foto donde aparecía predicando con una especie de nubecita que se veía sobre su cabeza. Creo que ese fotomontaje  tenía mucho qué ver con el éxito del "profeta". Un seguidor de él con quien yo platicaba en cierta ocasión hablaba con un entusiasmo y una convicción dignos de mejor causa. ¿Y si el Señor no regresa en la fecha propuesta por su profeta? pregunté. Claro que regresará. No puede haber ninguna duda de eso. Pero suponiendo que no regresara, ¿qué hará usted?

     Lo que acató a decir mi interlocutor fue algo aceptable: Dijo que si la fecha pasaba sin ningún regreso del Señor, el abandonaría el grupo religioso. Me hubiera gustado encontrarme a ese hombre después de 1975.

    1975 fue también un año que le gustó a la Sociedad Watchtower, la que ya muchos años antes había anunciado a 1914 como el año del regreso de Cristo. Allá por los años 60´s y la primera mitad de los 70´s, los Testigos de Jehová dedicaban sus esfuerzos a anunciar la venida de Cristo en 1975. Cuando la fecha pasó muchos Testigos abandonaron la secta. Muchos, pero no todos. (Cuando a alguien se le ha lavado bien el cerebro aceptará cualquier explicación). Como sea la Sociedad en esa ocasión sufrió la desbandada de muchos decepcionados.

   Yo supe del señor Camping y su grupo cuando leí la noticia de que en algunas ciudades de Centroamérica estos señores habían pagado anuncios espectaculares anunciando el Rapto de la iglesia para el día 21 de mayo de 2011. Eso me llevó a documentarme sobre estas gentes y a escribir el artículo mencionado más arriba. Después me enteré de la aparición en las últimas semanas de espectaculares similares en muchas ciudades de los cinco continentes; Si los anuncios espectaculares no fueron quitados todavía (estoy publicando esto el 23 de mayo, 2011) ¡Qué espectaculares anuncios del fracaso de la secta que los publicó!

   Muchos de los seguidores de Camping dieron su dinero para anunciar la venida de Cristo por los redimidos el pasado día 21 de mayo.  Uno de ellos, Edwin Rafael Carlot, se deshizo de los ahorros de toda su vida para colocar 22 espectaculares en ciudades mexicanas como Hermosillo, Monterrey, Ciudad Juárez, Ciudad de México y Acapulco, y más de 30 en su país natal donde  reside, la República Dominicana. Otro que hizo noticia mundial fue Robert Fitzpatrick, un jubilado neoyorquino, quien convencido de la veracidad de la profecía de Camping se gastó sus ahorros de toda la vida que ascendían a unos 140 mil dólares en colocar anuncios por la Gran Manzana advirtiendo que el fin del mundo sería el 21 de mayo. Me imagino que en estos momentos Fitzpatrick se estará jalando los cabellos. Ya desde ayer la prensa publica muchos casos de personas que se quedaron sin empleo y sin recursos por haberle creído al lunático.

      Por otro lado, hubo al menos un empresario  que vio en esto una oportunidad de hacer negocio. Bart Centre, de New Hampshire, ofreció el servicio de albergar a las mascotas que serían dejadas por los "raptados por Cristo" en su área. Solamente "135 dólares por mascota y 20 más si se trata de dos, lo cual es un pequeño precio a pagar por la tranquilidad de espíritu de usted", decían los anuncios de Centre. Al menos unas 250 personas creyentes de Camping, contrataron el servicio que por supuesto tuvieron que pagar por adelantado. El contrato que tuvieron que firmar los clientes estipula claramente que bajo ninguna circunstancia habrá devolución de dinero.

       La vergonzosa experiencia del "profeta" fallido Harold Camping debería lograr un efecto saludable. Esperaremos que después de su rotundo fracaso, haya mucha gente que decida de una vez por todas que ya no le creerán a ninguno que en el futuro proclame saber el día de la segunda venida de Cristo o del fin del mundo. Porque cuando uno está enterado de la larga historia de fechas propuestas y fallidas a través de muchos siglos, sabe que hay razón para pensar que esta clase de profetas falsos no dejarán de existir.

    Por cierto ahora mismo se proclama que los mayas sabían, y así lo dejaron constatado en su calendario, que el mundo se acabará en 2012. Lo interesante es que mucha gente, más de las que uno se imaginaría, está ahora mismo creyendo "la profecía maya". Los arqueólogos y expertos en cuestiones mayas niegan que el calendario maya haya predicho el fin del mundo o cosas semejantes. El día 21 de diciembre de 2012 de nuestro calendario coincide con la fecha del fin de un ciclo en el tiempo del calendario maya. Pero mucha gente no les cree a los que saben de lo que hablan y prefieren aceptar las aseveraciones de los charlatanes que medran con la credulidad de muchos. 

    Volviendo a lo nuestro, el Rapto no ocurrió el 21 de mayo pasado entre otras cosas porque era imposible que ocurriera:  La doctrina del Rapto es una doctrina falsa que se basa en la introducción de elementos extraños en un pasaje de la Biblia (1 Tes. 4.13-16). El pasaje habla de la segunda venida de Cristo y la reunión de los verdaderos cristianos con él. Nada dice que serán raptados por siete años, ni que después de eso, el Señor volverá a la Tierra para establecer un reino milenario. La doctrina es falsa. El caso del señor Camping (cuyo concepto del Rapto era un tanto diferente) es solamente un ejemplo de los extremos a los que se puede llegar cuando se cree una doctrina falsa. Nuestra esperanza es que muchos consideren que para ellos el tiempo de reestudiar esa doctrina con seriedad ha llegado.

    Muchos, igual que yo, ayer deseaban oír algún comentario del señor Camping acerca de su fracaso en las transmisiones de sus decenas de radiodifusoras. Nada. Tal vez el anciano está elaborando una salida honrosa del hoyo en que se metió por creerse profeta. Después de su anterior fracaso igual prediciendo la venida de Cristo en 1994, el hombre se disculpó diciendo que había cometido un error en sus cuentas. No es de dudarse que un día de estos salga con una disculpa parecida. Veremos. Pero esta vez será más difícil que haya quien se lo acepte, con excepción de algunos discípulos incondicionales, que siempre los hay.

   Cuando alguien deposita su fe no en algún hombre sino en la bendita Palabra de Dios sabe que nadie sabe ni puede saber la fecha en que el Señor regresará y el mundo llegará a su fin. Cuando uno basa su fe en la Palabra de Dios, está convencido de que debe prepararse para el encuentro que tendrá con el Señor Jesucristo cuando regrese a, entre otras cosas, juzgar a los vivos y a los muertos. Ese regreso bien podría ser en unas décadas, o más, o dentro de unos años, y hasta podría ser cualquier día de estos. Por causa de esto mismo, uno haría muy bien en acatar las palabras del profeta: "Prepárate para venir al encuentro de tu Dios", que tienen una perfecta aplicación en el caso de todos nosotros. Y uno hasta debería decir: "Debo prepararme desde ahora mismo para mi encuentro con Dios, porque no sé cuándo el Señor volverá".    

         

   Guadalajara, México, mayo 23, 2011