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SERMONES EN BOSQUEJO
“NUESTRA VIDA ES NEBLINA” (Sermón para el funeral de una señora inconversa)
Introducción: 1. Qué incompetente se siente uno cuando es invitado a hablar en una ocasión como esta. 2. ¿Cómo consolar a quienes han sufrido la más grande de las pérdidas, la pérdida de su madre? Otros serán capaces. Yo no 3. Yo sé qué es esto. Mi madre murió después de una larga y dolorosa enfermedad. Entonces, al menos puedo decirles a mi amigo Homero y sus hermanos que yo los comprendo a la perfección. 4. Por otro lado, la ocasión es perfecta para que todos los presentes meditemos unos minutos sobre la importancia y la trascendencia del acontecimiento que nos ha traído hasta este lugar de tristeza 5. Les invito a leer conmigo o escuchar un pasaje de la Escritura. Santiago 4.13-17. 6. El pasaje nos invita a meditar en algunas cosas.
I. Esta vida es breve e incierta 1. Es como la neblina que todos hemos observado, dice el pasaje 1. La estamos viendo en cierto momento y segundos después ya se desvaneció. 2. Así es la vida. 2. Aun en aquellos que logran vivir una larga vida ella es realmente muy corta. 1. Conforme se va uno haciendo viejo entiende mejor las palabras del salmista que dijo así. Salmo 90.10-12 2. Luego, las probabilidades de que la vida nuestra no se prolongue tanto, son muy grandes. Usted y yo podríamos morir hoy mismo o la semana que entra. Hay tantas maneras en que la muerte nos puede sorprender.
II. Siendo que nuestra vida es breve e incierta, deberíamos hacer lo que casi nadie hace: Aprovecharla al máximo. ¿Cómo? 1. Demostrando amor hacia nuestros seres amados. 2. Luchando por ser mejores cada día. 3. Interesándonos en Dios y en las cosas de Dios. 4. Preparándonos para el momento de morir. 5. Como acabamos de leer, Salmo 90.12
III. Pero, ¿por qué esto tiene que ser así? 1. Porque la muerte no es el final. Heb. 9.27. 1. A la muerte le sigue el juicio 2. Hay dos cosas absolutamente ciertas en nuestro futuro: La muerte y el juicio 2. Porque en ese juicio seremos juzgados por la manera en que hayamos vivido, 2 Cor. 5.10. 3. Porque nuestro destino eterno podría ser horrible, Mat. 25.46. 4. Asegurémonos de que nosotros no perteneceremos a los que irán al tormento.
IV. Finalmente me gustaría contestar a una pregunta que deberíamos estar haciéndonos todos. ¿Cómo podemos usted y yo prepararnos para nuestra propia muerte y lo que sigue después? 1. Interesándonos en Jesús el Salvador. 2. Decidiendo cambiar nuestra vida para dedicarla al servicio del Señor. Hch. 3.19 3. Escuchen este pasaje: 2 Tes. 1.10,11. 1. Estoy preguntando: ¿cómo podemos prepararnos? 2. Ya lo hemos leído: Siendo obedientes al evangelio.
Conclusión. 1. La hora que estamos viviendo es una de tristeza, sobre todo, para los más cercanos a (nombre....) 2. Vamos sacando de una experiencia tan triste algo bueno. 3. Vamos atesorando en nuestro corazón lo que hemos leído en la preciosa palabra de Dios. 4. Muchas gracias por su atención. 5. El Señor les bendiga y les consuele.
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