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Jesús viaja al norte
Por Jorge Rodríguez Guerrero
Este es el primer artículo de varios basados en Mateo 16.13 y siguientes
Habían pasado casi tres años desde el bautismo de Jesús por Juan el zambullidor. Durante ese tiempo Jesús había enseñado mucho, había hecho muchos milagros y su grupo de apóstoles cada vez estaba mejor preparado para la obra que les esperaba, aunque todavía no captaban bien qué era lo que su Maestro esperaba de ellos. Fue entonces cuando el Maestro tomó a su grupo y se dirigió al norte. Es bien sabido que el Señor hizo mucha de su obra en la región de Galilea que circundaba al mar de Galilea sobre todo para el lado del Mediterráneo, y que visitó algunas veces las poblaciones de la costa oriental del mar de Galilea. Pero esta vez viajó a la parte más norteña de Palestina, donde la población era mayoritariamente gentil. Será muy bueno que mientras lee esto abra su biblia en Mateo 16 y lea desde el v 13 hasta el final del capítulo. Muy probablemente Jesús y sus apóstoles partieron de Betsaida, ubicada en la parte norte del mar de Galilea, en la parte oriental de la desembocadura del río Jordán. (Por supuesto sabemos que el Jordán se forma otra vez en la parte sur del mar de Galilea y prosigue zigzagueando hasta desembocar finalmente en el Mar Muerto). Partieron, repito, rumbo al norte por la ribera del río. Atendiendo a la geografía podemos decir que unos quince kilómetros río arriba pasaron el lago Huleh (Huich) y poco después todavía siguiendo la ribera del Jordán giraron un poco al noreste. Los estudiosos no se ponen de acuerdo en cuanto a dónde estaba la orilla de Galilea, por lo tanto en si la región de Cesarea de Filipo, que era el destino de aquel viaje, estaba fuera de los limites galileos lo cual es muy probable. El Maestro viajó unos 38 kilómetros. Ya en la región, el Señor visitó algunas aldeas (Mr 8.27) en las que no hubo mucho qué hacer pues allí vivían pocos judíos. Muy posiblemente el grupo no entró a Cesarea de Filipo, ciudad que daba el nombre a la región. Esta ciudad, perteneciente a la tetrarquía de Felipe, estaba al sur no muy lejos de Damasco y al suroeste del majestuoso Monte Hermón cuya cúspide casi siempre nevada proporcionaba los arroyuelos que más abajo se convertían en el río Jordán. Como dije. nuestro pasaje es Mt. 16. 13 y siguientes. Puesto que la transfiguración del Señor en “un monte alto” está al comienzo del c 17, es probable que haya sido en alguno de los promontorios del monte Hermón donde el Señor se transfiguró días después. Si uno se pregunta sobre el propósito del viaje, podría comenzar a encontrar la respuesta al fijarse que el acontecimiento más significativo mientras Jesús y los suyos estavieron allí fue la pregunta del Señor (v.15 “Y vosotros ¿quién dicen que soy yo?”) seguida de la famosa declaración de Pedro (v 16) y de la promesa de Jesús de edificar su iglesia (v 18). (No menciono aquí la trans-figuración, pues aunque es probable que sucedió en Hermón, esto no se puede afirmar con toda seguridad). El Maestro pues, llevó a sus discípulos hasta ese lugar tranquilo lejos de los enemigos para hacer la gran pregunta y para hacer su declaración de la edificación de su iglesia sobre la roca. Uno no puede equivocarse mucho si piensa que esa conversación se realizó en una llanura entre dos de las varias aldeas o pueblitos de la región. También al leer lo que sigue, el lector cuidadoso entiende que ese momento en la vida del Señor marcó el principio del fin. No es posible dejar de notar que fue allí cuando el Señor anunció claramente su muerte y resurrección, v 21. Ese viaje de Jesús es tal vez el acontecimiento más importante en la preparación de sus amados apóstoles, casi a la par con la conversación con ellos registrada en los capítulos 13 al 17 de Juan la noche de la Pascua, antes de ir a Getsemaní donde comenzó la Pasión.
Guadalajara, México, octubre 1, 2011
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