LA HIGUERA PRETENCIOSA
 


Introducción:
 

1. El bendito Jesús probó su afirmación de ser el Hijo de

    Dios  de por medio de sus milagros.

2. El sanó enfermos, resucitó muertos, alimentó a miles.              calmó con su voz la tempestad.

3. EI Señor nunca usó sus poderes milagrosos para hacer

    mal  a ningún hombre, sino siempre  para bendecir.

4. Entre todos los milagros de Cristo, hay uno que al

    leerlo puede dejarnos perplejos.

5. Ese milagro está registrado en Marcos y en

    Mateo.  Leámoslo en Marcos. (11. 12-14, 20)

6. El milagro de la maldición de la higuera es

    único en varios respectos. Examinémoslos de cerca.

                                             I

1. Esa mañana pertenece a la última semana de la vida

    de Jesús. El se pasaba los días en Jerusalén y por las

    noches  regresaba a Betania, un pueblito cercano, a dormir,

2. Por alguna razón esa mañana Jesús tenia hambre. Al

    parecer no había desayunado. ¿Por qué? No es posible

    saberlo

3. Cuando ve la higuera a cerca del camino, se alegra y

    busca brevas, pero se desilusiona al no encontrarlas.

4. Así pues, LA NARRACIÓN DE ESTE MILAGRO NOS

    PERMITE VER EL LADO HUMANO DE JESÚS

    1. Él llegaba a tener hambre como nosotros.

    2. EI podía esperar algo y salir desilusionado, ¡Igual que

        nosotros!

    3. Aquí alguien podría tener una dificultad:
        —¿Pues qué Jesús siendo Dios entre los hombres, no

            lo sabia todo?

        —¿No sabia él de antemano que la higuera no tenía  

            fruto?

    4. Este es el momento de afirmar una verdad importante

        acerca de Jesús. EI hacia uso de su poder y saber

        sobrenatural SOLAMENTE CUANDO ERA

        NECESARIO.

        1) Esa mañana él pudo haber hecho aparecer en su

            mano un platillo para saciar su hambre, pero no

            había necesidad.

        2) Esa mañana él pudo haber sabido sobrenaturalmente

            que el árbol no tenía fruto, pero siendo que podría

            saberlo simplemente yendo a buscar higos, no

            había necesidad de usar sus poderes milagrosos.

    5. Se podría profundizar más para mostrar que el Señor

        tenia que ser siempre que  fuera necesario, igual que

        nosotros para poder ser nuestro Salvador, pero con

        lo dicho, basta por ahora. 

 

                                 II

     1. La narración contiene más dificultades, como veremos:

         Noten las palabras de Marcos en el v. 13:

     1)    El. v. dice claramente que no era tiempo de higos.

         ¿por qué culpar a la higuera por no tener higos

         cuando no era tiempo de higos?

         2) Hay más:  el versículo dice  que Jesús quiso

             encontrar fruto. ¿Qué él no sabía que no era

             tiempo de higos?

         3) Finalmente ya hemos leído que el Señor maldijo a

             la higuera y que ésta se secó.

             —¿Por qué  maldecir a una higuera por no tener

                 higos, si no era tiempo?

             —Y todavía más: ¿Por qué  maldecir a una

             higuera, si  ella era solamente un árbol, es decir,

             un ser viviente sin ninguna culpa de lo que pasaba?

2. Interesantemente, LA EXPLICACION DE LA

    MALDICIÓN DE LA HIGUERA ESTA  

    PRECISAMENTE EN LAS  DIFICULTADES DE

    LA NARRIACION. Vamos viendo esto:

    1) Hay una palabra en el versículo 13 que es crucial

        para entender el asunto: Es la palabra "hojas" que

        aparece dos veces:

        a. "una higuera que tenía hojas",

        b. "nada halló sino hojas"

     2) Las higueras en la tierra de Israel, tal vez aquí

          también, primero dan las brevas y luego las

          hojas. Por decirlo así, LAS H0JAS SON COMO

          EL ANUNCIO DE QUE YA HAY HIGOS.

        a. Noten ustedes las palabras: “Viendo de lejos una

            higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba 

            en ella algo" ¡Las hojas le decían a Jesús que allí

            había brevas o higos!

        b. Noten ustedes las palabras: "Nada halló sino

            hojas". Una higuera con hojas, pero sin brevas

            era algo realmente extraño.  

   3. Mientras el Señor, acompañado de sus discípulos,

       caminaba rumbo a Jerusalén, vio algo muy interesante:

       —Una higuera con hojas y por lo tanto anunciando su

           fruto en una época tan temprana como lo es el

           día 10 o algo así del mes judío de nisán, esto es

           los primeros días de la primavera.

       —Algo impresionante. En esa época del año las

           higueras no tienen higos y menos tienen hojas.

       —Aquella higuera le llamó la atención a Jesús.

   4. Pero, Oh, desilusión.

        —La higuera frondosa...

        —la higuera impresionante

        —la higuera que parecía ser superior a las demás... 

            resultó todo un fiasco:

            1) Las higueras que tienen hojas, tienen fruto.

            2) Aquella higuera,  tenía "hojas solamente", dice

                Mateo.

    5. El Señor no consideró que una higuera así merecía

        seguir estando allí para seguir engañando a otros

        como a él lo había engañado. Él aprovechó la

        ocasión para manifestar su poder secándola con

        su Palabra.

           1) Es cierto que la higuera no tenía culpa

               moral. Y también  es cierto que la higuera, al

               morir instantáneamente, nada sintió.

           2) Y en realidad, aquella higuera pretenciosa, al ser

                secada por el Señor finalmente fue de gran

                utilidad, como veremos.
 

III.   LA HIGUERA MALDITA TIENE VARIAS    

        LECCIONES PARA NOSOTROS.

        1. Nos recuerda que Dios espera fruto de nosotros, Jn

            15.1-5. 2 Pe. 1.5-10,

        2. Nos señala el peligro de ser como aquella

            higuera. Que pretendamos ser lo que no somos.

        3. Nos enseña el gran desagrado con el que el Señor

            mira la hipocresía y la pretensión falsa. Procuremos

            ser cristianos que dan fruto, sinceros de corazón.

        4. Nos advierte el destino que nos espera si somos

            cristianos que, debiendo dar fruto, no lo damos. Lo

            cual nos trae a la memoria unas palabras de

            Jesús: Juan 15. 1-6.

 
Conclusión:

1. El milagro que hemos estudiado en esta

    mañana (tarde... noche) es el único en que Jesús usó su

    poder no para edificar, sino para destruir. Pero él no

    usó su poder en esa forma en algún ser humano sino en

    un árbol.

2. Al hacerlo así, el Señor usó una higuera estéril  para

    enseñarnos grandes lecciones.

3. ¡ATESORÉMOSLAS EN NUESTRO CORAZÓN!

4. Muchas gracias por su atención. El Señor les bendiga.

 

Junio 13, 2006

 

 

 

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