(Hermano, si usted cree que este escrito le puede servir en su predicación a los perdidos, úselo como un folleto. Yo le puedo enviar con mucho gusto el original listo para ser llevado a una imprenta. Envíeme además el  domicilio y el horario de la congregación donde usted es miembro, para incluirlos.  Una imprenta no debe cobrarle mucho por hacerle unos 500 o mil ejemplares.  Dios le bendiga) 

¿Hace Dios Bautistas?

Por Jorge Rodríguez G.

En un "boceto biográfico" de Carlos Spurgeon, célebre predicador bautista inglés del siglo pasado, el señor F. W. Patterson cuenta que "a la edad de dieciséis años, Spurgeon se convirtió y se bautizó en una iglesia bautista. Su madre le dijo: 'Hijo, siempre había orado a Dios porque te convirtiera; pero nunca le pedí que te hiciera Bautista'. Cariñosamente Carlos le contestó, 'Sí, madrecita, pero Dios es tan bueno, que siempre da más de lo que le pedimos' ". (Sermones de diez eminentes predicadores, Pág. 36).

      Me pregunto si esta anécdota cierta o no cierta, no causará cierto resquemor en algún metodista o presbiteriano que la lea. Porque no deja de insinuar que es más bendición ser bautista que metodista, o cualquier "ista" habido y por haber. Pero hay algo peor que lo que pudiera sentir un pobre metodista. Porque la anécdota da a entender que hay bendición más grande que la de ser convertido en cristiano: ¡Venir a ser bautista!

      Una persona que ama y respeta a Cristo no puede menos que sentir tristeza. ¿Acaso no dijo el apóstol Pedro, hablando del nombre de Cristo, que "en ningún otro hay salvación, porque N0 HAY OTRO NOMBRE BAJO EL CIELO, dado a los hombres, en que podamos ser salvos? (Hechos 4.12). Viendo las cosas a la luz de este pasaje, Spurgeon no fue hecho "un bautista" por Dios. El nombre "bautista" es un nombre divisionario, en ninguna manera mejor que los nombres "metodista" o "presbiteriano". Estos nombres causan división, cuando la Palabra de Dios dice: "Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer, (1 Cor. 1.10). 

      Si no hay otro nombre (Hechos 4.12) y si las divisiones están prohibidas (1 Cor. 1.10), entonces no es cierto que Dios haya hecho a alguien "un bautista" jamás.

      La Escritura dice que "a los discípulos se les llamó cristianos" (Hechos 11.26) y que "si alguno padece come cristiano, no se avergüence" (1 Fed. 4.16). "Cristiano" es el nombre que se encuentra en la Palabra de Dios. Es éste, y no el de "bautista" o "metodista", el nombre que identifica a Cristo. Dios no hace bautistas; hace cristianos.

      Según la anécdota cuando Spurgeon dijo esas palabras a su madre, era solo un adolescente. Pero él creció, maduró y cambió. Otra pregunta que me hago es si el señor Patterson, cuando escribió la anécdota sabía que Spurgeon muchos años después de su bautismo en la iglesia bautista, dijo:

      "Miro con placer hacia el día cuando no haya un solo bautista viviente. Espero que pronto pasarán. Espero que el nombre bautista pronto perezca, mas dejemos que el nombre de Cristo permanezca para siempre".
(Spurgeon Memorial Library, Vol. I, page 168)

      ¿Por qué no publicar mejor las palabras del hombre maduro que las del muchacho de dieciséis años? Y después de todo, ¿Por qué no recurrir a la Biblia y dar libro, capítulo y versículo, mejor que a una anécdota para apoyar el nombre bautista? La respuesta es fácil: ¡En la anécdota está tal nombre y en la Biblia no!

A la página principal