DATOS ALARMANTES SOBRE LA CONDUCTA HOMOSEXUAL

 

El respetado autor y apologista William Lane Craig

(ignoro de qué denominación sea miembro)

escribió en su sitio un artículo sobre

 la homosexualidad. El artículo, muy bien

escrito, como suelen ser los del Sr. Craig,

contiene datos y estadísticas que

merecen ser conocidos y divulgados.

A continuación una traducción

 de una porción del artículo. J. R. G.

 

   ...no es difícil mostrar que el comportamiento homosexual es una de las conductas más autodestructivas y dañinas en que una persona puede participar. Este hecho no recibe mucha publicidad. Hollywood y los medios de comunicación se empeñan en ponerle una cara feliz a la homosexualidad, cuando en realidad se trata de un estilo de vida oscuro, retorcido y peligroso, tan adictivo y destructivo como el alcoholismo o el tabaquismo. Las estadísticas alarmantes que voy a compartir con todos ustedes están totalmente documentadas por el Dr. Thomas Schmidt en su notable libro Straight and Narrow?

    Para empezar, hay una casi compulsiva promiscuidad asociada con el comportamiento homosexual. El 75% de los hombres homosexuales tienen más de 100 parejas sexuales durante su vida. Más de la mitad de estos socios son extraños. Sólo el 8% de los hombres homosexuales y un 7% de las mujeres homosexuales tienen relaciones que duran más de tres años. Nadie sabe la razón de esta extraña, obsesiva promiscuidad. Podría ser que los homosexuales están tratando de satisfacer una necesidad psicológica profunda por medio de los encuentros sexuales, que no son satisfactorios. Los hombres homosexuales tienen en promedio más de 20 compañeros sexuales por año. Según el Dr. Schmidt,

El número de hombres homosexuales que experimentan algo así como fidelidad de por vida, es, estadísticamente hablando, casi insignificante. La promiscuidad entre los hombres homosexuales no es un mero estereotipo, como tampoco lo es la experiencia de la mayoría;  es virtualmente la única experiencia. La fidelidad por toda la vida es casi inexistente en la experiencia homosexual.

    Asociado con esta promiscuidad compulsiva está el uso generalizado de drogas por los homosexuales para aumentar sus experiencias sexuales. Los homosexuales en general son tres veces más propensos a ser bebedores con problemas que la población general. Los estudios muestran que el 47% de los hombres homosexuales tienen un historial de abuso de alcohol y el 51% tiene antecedentes de abuso de drogas. Existe una correlación directa entre el número de compañeros sexuales y la cantidad de drogas que se consumen.
    Además, según Schmidt, "Hay evidencia abrumadora de que ciertos trastornos mentales se producen con frecuencia mucho más alta entre los homosexuales." Por ejemplo, el 40% de los hombres homosexuales tienen un historial de depresión alta. Eso se compara con sólo el 3% de los hombres en general. Similarmente el 37% de las mujeres homosexuales tienen un historial de depresión. Esto conduce a su vez a altas tasas de suicidio. Los homosexuales son tres veces más propensos a considerar el suicidio que la población en general. De hecho, los hombres homosexuales tienen una tasa de intento de suicidio seis veces mayor que la de los hombres heterosexuales, y las mujeres homosexuales intentan suicidarse dos veces más que las mujeres heterosexuales. Y la depresión y el suicidio no son los únicos problemas. Los estudios demuestran que los homosexuales son mucho más propensos a ser pedófilos que los hombres heterosexuales. Cualesquiera sean las causas de estos trastornos, el hecho es que cualquiera que esté contemplando un estilo de vida homosexual no debe hacerse ilusiones acerca de en qué se está metiendo.
    Otro secreto bien guardado es lo físicamente peligroso del comportamiento homosexual. No voy a describir el tipo de actividad sexual practicado por los homosexuales, pero sólo quiero decir que nuestros cuerpos, de hombres y de mujeres, están diseñados para tener relaciones sexuales en una manera en la que dos cuerpos masculinos no lo están. Como resultado de esto, la actividad homosexual, el 80% de la cual se lleva a cabo por hombres, es muy destructiva, resultando finalmente en problemas tales como daños en la próstata, úlceras y rupturas, así como incontinencia crónica y diarrea.
    Además de estos problemas físicos, las enfermedades por transmisión sexual están muy extendidas entre la población homosexual. El 75% de los hombres homosexuales son portadores de una o más enfermedades de transmisión sexual, totalmente aparte del SIDA. Estas incluyen todo tipo de infecciones no virales, como gonorrea, sífilis, infecciones bacterianas y parásitos. Entre los homosexuales también son comunes las infecciones virales como el herpes y la hepatitis B (que afecta a un 65% de los hombres homosexuales), los cuales son incurables, lo mismo que las verrugas anales y la hepatitis A, que afecta a un 40% de los hombres homosexuales. Y ni siquiera he incluido el SIDA. Quizá la estadística más sorprendente y alarmante es que, dejando de lado a aquellos que mueren de SIDA, la esperanza de vida de un hombre homosexual es de unos 45 años de edad. Compárese esto con la expectativa de vida de alrededor de 70 de los hombres en general. Si se incluyen los que mueren de SIDA, que actualmente infecta a 30% de los hombres homosexuales, la esperanza de vida se reduce a 39 años de edad.

 

Guadalajara, México, noviembre 13, 2011