Porque nada podemos contra la verdad, sino por la verdad. 2 Cor. 13:8

 

 

 

 

SERMONES EN BOSQUEJO

 

 

CONTRADICIENDO A JESÚS

 

 Introducción.

1. El momento era culminante.

    1) El Señor ya había cumplido el propósito

        principal de su venida a este mundo. Ya había

        muerto en la cruz por los pecadores

    2) El Señor ya había resucitado, conforme a su

        promesa y al plan de Dios

2. El Señor pronto ascendería al Cielo.

3. Por otro lado, llegaba el momento que Jesús había

    tenido en mente desde que comenzó a llamar y a

    escoger a sus apóstoles, palabra que significa

    “enviados”

    1) ---El les había enseñado,

        ---los había hecho testigos de sus milagros,

        ---los había entrenado durante más de tres  

            años,    

        ---los había hecho testigos de su 

           resurrección, cosa que sería crucial en la

           vida que les esperaba.

    2) En ese momento de que estoy hablando, les  

        estaba enviando por el mundo a cumplir la

        misión para la cual los había entrenado. Por eso

        es que él los había constituido apóstoles.

4. Leamos las palabras que el Señor les dijo,

    palabras que deben haber sido escuchadas por

    ellos con gran emoción.  

    1) Esas palabras importantísimas están

        registradas en Marcos 16.15 y 16. (Léase)

    2) Esa orden del Señor marcó el destino de sus

        doce apóstoles.

    3) También las palabras marcan el destino eterno

        de todos nosotros.

5. Pero en esta ocasión me referiré a un hecho

    sumamente triste y sobrecogedor.

    1. Las palabras de Jesucristo, sobre todo las del    

        v.16, han sido y siguen siendo contradichas

        por millones y millones de personas, para su

        propia perdición.

    2. Puede ser que por un momento usted se

        pregunte: ¿Pero quién puede atreverse a

        contradecir en eso al Señor, al salvador, al hijo

        de Dios? Déjeme decirle quienes.

 

I. Los contradictores se pueden dividir en dos

   clases, primero están los que abiertamente aceptan

   no creer en Cristo.

 

   1- Los ateos, por supuesto

      1. Por definición ellos no creen en Dios ni en

          nada relacionado con El.

      2. Ellos se apresuran a contradecir, exclamando.                  "Mentira que uno que crea y sea bautizado

          será salvo. Todo es un engaño. Ni hay Dios,

          ni hay infierno, ni cielo, ni nada. No hay

          salvador del mundo, ni podría salvarnos de

          nada, puesto que somos como los

          animales: en el momento en que nos morimos,

          se acaba todo".

      3. Al negar a Dios, los ateos niegan lo innegable.

          Pues todo lo que hay a nuestro alrededor

          clama, reclama y canta la existencia de Dios.

          Me gustaría que leyéramos unos cuantos

          pasajes que tratan de la insensatez del

          ateismo. Salmo 19,  Rom 1. Salmo 14.

      4. Y permítaseme decir con toda mi convicción

          que un segundo después de que el ateo muera,

          se dará cuenta de su insensatez, pero un

          segundo después ya será demasiado

          tarde para él.

 

   2- Los pertenecientes a las otras grandes

       religiones en el mundo, como lo budistas,

       los hinduistas y los mahometanos o

       islamistas, estos últimos siendo la mayoría

       de los árabes 

       1. Por supuesto, todos ellos rechazan el

           cristianismo, la Biblia, y lo que ella dice

           acerca  de Jesús.

       2. Estas grandes religiones son infinitamente

           inferiores al cristianismo.

           1) Algunas son politeístas, creen en una

               pluralidad de dioses

           2) El islamismo, que al parecer cree en un

               Dios, Alá, fue fundada por Mahoma en el

               siglo séptimo, quien triunfó por medio de la

               espada. .La Meca vino a ser la ciudad más

               importante del Islam, no porque haya sido

               convertida con argumentos, sino porque

               Mahoma la conquistó con un ejército de 10,000

               hombres.

           3) El islám se extendió a través del norte de

               África y llegó hasta España no por medio

               de convencer a las personas, sino por     

               medio de la guerra y la violencia. Aún hoy

               mismo, los grandes terroristas del mundo

               como Bin Laden y muchos más, combaten

               a quienes no creen como ellos por medio

               de las armas y la guerra y actos terroristas

               en los que mueren seres inocentes.

           4) Mahoma casado con varias mujeres, añadió

               al número de esposas una niña de nueve

               años. O sea, que el "profeta" era un

               pederasta.  

           5) En el islamismo no hay nada parecido a la

               expiación por el pecado por medio de

               sacrificio alguno. Por ejemplo, lo que el

               islam promete a sus seguidores es que si

               mueren matando a sus enemigos, la                        recompensa será una vida sexual con

               docenas de vírgenes.

           6) Por supuesto, en el Islam, un hombre

               puede tener muchas esposas quienes

               casi no tienen derecho alguno.

           7) Definitivamente el islam es muy inferior al

              cristianismo

      3- Claro es que todos estos, ateos y personas

           que pertenecen a las otras grandes religiones

           al rechazar a Cristo, rechazan la veracidad de

           las palabras de nuestro texto, diciendo que en

           Cristo y en el evangelio no hay salvación, ni 

           nada.

 

II. Pero no solamente los que abiertamente no

    creen  en Cristo contradicen las palabras de

    él en nuestro pasaje. La generalidad de los

    que profesan creer en él, lo corrigen. Veamos.

 

    1. Los católicos y quienes creen en el bautismo de

        niños, como los metodistas, los presbiterianos,

        los anglicanos y otros.

        1) Ellos contradicen a Jesús cuando afirman

            que “El que no creyere, pero fuere bautizado,

            será salvo”.

        2) ¿Cómo es esto?  Ellos saben que un pequeño

            no puede creer para ser salvo, como dice el

            pasaje. Ellos  dicen que aunque no crea, con

            solo ser bautizado, el niño será salvo. Así es

            que sin decirlo, como quiera lo dicen: “No,

            Jesús, no es como tú dices, que una

            persona necesita creer y ser bautizado para

            ser salvo. Basta con que se bautice, 

            aunque no crea”.

        3) Podríamos extendernos en otros errores

            relacionados con el bautismo de niños,

            ---como el hecho de que ellos no sumergen al

                pequeño, siendo que la palabra bautizar

                quiere decir “sumergir”,

            ---o de que sabiendo que un niño no ha

                pecado porque no podría todavía

                hacerlo, ellos afirman que el niño debe

                ser salvo del pecado original que heredó

                de sus ancestros, doctrina que también

                es a todas luces antibíblica.

    2. Tristemente no solamente estos profesantes en

        Cristo le contradicen. También lo hacen la

        inmensa mayoría de los evangélicos y

        protestantes.

        1) Ellos dicen que una persona es salva en el

            momento de creer y que el bautismo no

            tiene nada que ver con la salvación.

        2) Siendo consistentes son su creencia ellos

            podrían corregir al Señor diciendo, “No,

            Jesús. La cosa no es así. Tú debiste decir,

            “el que creyere será salvo aunque no sea

            bautizado. Puesto que la salvación es

            por la fe solamente no es cierto lo

            que tú dijiste de que “el que creyere y

            fuere bautizado será salvo”.

       3) Pero estas gentes no tienen derecho de

           contradecir a Jesús. Ellos deberían imitar

           a los apóstoles y primeros cristianos,

           quienes le dieron al bautismo la importancia

           que el Señor le dio.

           --- Pedro: Hch.2.38 y 1 Pe. 3.20, 21.

           --- Ananías quien cuando le predicó a Saulo

¨              de Tarso le dijo así:  Hech. 22.16.

           --- Pablo, quien proclamó la absoluta

                necesidad el bautismo en el plan de

                Dios: Rom. 6.3-6; Col. 3.11-12; Tito 3.5,

                o 1 Co. 1. cuando afirmó que para uno

                ser de Cristo es necesario ser bautizado en

                su nombre. 1.15.

        4) Ellos dicen que una persona es salva,

            no por el bautismo, sino por creer en

            Cristo. Pero ellos están ciegos, Esa   

            declaración es ilógica, absurda y

            perversa. Noten:  

            --- Uno no puede creer en Cristo, si no

                 cree en lo que él dijo.

            --- El dijo que “el que creyere y fuere

                 bautizado será salvo”

            --- Al afirmar ellos que "el que creyere será

                 salvo sin ser bautizado”, es evidente que

                 no creen en la veracidad de las palabras

                 de Cristo.

            --- Para creer en Cristo es necesario creer lo

                 que él dijo, que el bautismo es un   

                 requisito de salvación. Si uno cree en

                 Cristo cree que “el que creyere y fuere

                 bautizado, será salvo”.

        5) Ellos, pues, no creen en Cristo, y de   

            acuerdo a sus propias palabras, no serán

            salvos.

 

III. Nosotros sí creemos en Cristo.

      1. Creemos que él no se equivocó.

      2. Creemos que nadie tiene derecho a

          contradecirle.

      3. Creemos que todo pecador debe aceptar

          humildemente lo que el Señor dijo.

      4. Nosotros sí creemos y proclamamos lo

          que dijo el Señor: Que “el que creyere y fuere

          bautizado será salvo".

 

Conclusión:

1. Y usted, amigo que nos visita, ¿acepta la veracidad

    de las palabras del Salvador?

2. Creo que usted dirá en su corazón:

    ---"Sí las acepto. Creo en ellas porque creo en

        Jesús"

    ---"Si no las creyera no creería en el Señor que

        murió por mí"

3. Y si eso dice en su corazón, querido amigo,

    entonces, ¿qué espera para ser bautizado y ser

    salvo?

4. Le invitamos a que demuestre con hechos lo

    que cree en su corazón y venga a la salvación que

    Cristo le ofrece en el pasaje que hemos

    considerado.

5. Venga arrepentido al frente a confesar su fe en el

    Señor y enseguida se bautizado para el perdón

    de sus pecados.

 

Guadalajara, México, noviembre 3, 2008