Porque nada podemos contra la verdad, sino por la verdad. 2 Cor. 13:8

 

 

Apocalipsis 20.4, fundamento falso de la doctrina del futuro reino milenial

 

Por Jorge Rodríguez Guerrero

 

Apocalipsis 20. 1-10 fue de gran consuelo a los sufrientes cristianos contemporáneos del apóstol Juan. Sigue siéndolo a todo aquel que está en cualquier tiempo padeciendo persecución "por causa del testimonio de Jesús y por la Palabra de Dios", v. 4. Es trágico que el pasaje haya sido convertido en la base de una doctrina tan descabellada como lo es el premilenialismo, que enseña que cuando Cristo regrese vendrá a establecer un reino que durará mil años.

    La doctrina premilenialista no tuvo grande aceptación cuando surgió en Inglaterra hace como un siglo y medio. Pero la gente comenzó a interesarse en ella hace cien años cuando un premilenialista norteamericano tuvo la gran idea de publicar una Biblia anotada en cuyas notas enfatizó la doctrina. Me refiero a la Biblia anotada de Scoffield, publicada en inglés por primera vez en 1909Al principio la doctrina fue aceptada más bien por los pentecostales, que constituían una minoría en el espectro religioso de Norteamérica, y por algunos otros. Con el florecimiento del pentecostalismo en las últimas décadas y con la publicación de varios libros de corte espectacular de unos 40 años para acá, la aceptación del premilenialismo se disparó, no en todo el mundo, pero sí en las Américas.

     Muchos autores serios la han combatido en libros y publicaciones, pero aun así la doctrina continúa propagándose. Si se le examina seria y honestamente pronto se concluye que la doctrina carece de base. Apocalipsis 20 no enseña la doctrina del futuro reino milenial.

     Apocalipsis 20.1-10 es el único pasaje en toda la Biblia que habla de ciertos mil años. Tratándose de un pasaje altamente simbólico dentro de un libro donde los símbolos predominan, es asombroso que partiendo de la expresión "reinaron con Cristo mil años" (v 4) se haya desarrollado todo un sistema de doctrina. Esa doctrina resultante se sostiene a base de torcer en forma irresponsable muchos pasajes de la Escritura para poder conectarlos con la expresión. Eso es asombroso. Pero más lo es el hecho de que haya tantas personas que puedan creer a los abogados de la doctrina. ¿Cómo es posible que entre toda esa gente no parezca haber uno que se detenga a pensar que si la doctrina fuera verdadera, habría más pasajes con la expresión mil años o con la palabra milenio?

    El cimiento sobre el cual descansa toda la doctrina del reino premilenial futuro es la afirmación de que los mil años del pasaje son literales, perteneciendo a la esfera material. Es decir, han de entenderse a la letra. Se trata, nos dicen, de 999 años más uno, de 365 días cada uno. Un año es una vuelta completa de la Tierra alrededor del Sol. Mil años, son mil vueltas orbitales del planeta Tierra. Por supuesto, todo esto está dentro del espacio físico, material. Mil años es la duración del reino de Cristo en el planeta Tierra, afirman los creyentes de la doctrina.

   Lo que vio el vidente de Patmos, ¿pertenecía a la esfera física o a la espiritual? A la espiritual, por supuesto. Veamos: ¿Son el ángel y el dragón seres físicos o espirituales? ¿Vio Juan cuerpos físicos o vio almas? El vio las almas de cristianos fieles que habían muerto, que habían ya abandonado sus cuerpos físicos. La visión no está ubicada en la esfera física; no pertenece a las cosas de esta Tierra física y material. A nadie se le ocurriría pensar que a Satanás lo ató el ángel con una cadena material o que lo haya lanzado a un abismo físico situado quien sabe dónde. Todo lo que vio Juan, incluidos los mil años, pertenecen a la esfera o universo espiritual.

   Ya que estamos en esto notemos la naturaleza espiritual del reino de Cristo. El reino no pertenece al mundo terrenal. "Mi reino no es de este mundo", le dijo Jesús a Pilato, ante quien los judíos le habían acusado de querer competir con el gobierno del emperador romano.  El imperio romano y el reino de Cristo pertenecen a esferas distintas. El gobierno del Señor no es un gobierno civil; es espiritual.

    La aceptación de esta verdad hace entendibles expresiones del Señor tales como "El reino está entre vosotros",  "No estás lejos del reino de Dios", etc. Los premilenialistas nos pintan al reino de Cristo como una entidad política, terrena, en la que Cristo ha de gobernar desde Jerusalén, la capital de su reino. Aunque alguien tratara de negarlo el reino de la doctrina premilenialista es un reino de este mundo  y no puede ser el reino de Cristo de que habla la Biblia. Por cierto, un  reino como el propuesto por estos señores tendría que estar en el futuro. Si está en el futuro no pertenece al presente. Pero si ya vino al mundo tendrá que tratarse de un reino espiritual. Pues así es. Tan sólo considere esto: "El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas y trasladado al reino de su amado hijo", (Col 1.13, escrito en el año 62 o 63). El reino de Cristo ya está aquí, en él están los cristianos y es un reino espiritual.  El reino futuro de la  doctrina premilenialista está en la imaginación de sus proponentes, más no en la Escritura. De seguro no en Apocalipsis 20.

   Demos una mirada a los mil años de Ap. 20.4.  ¿Debe uno pensar en el reino milenial al leer "mil años"? Sí, nos contestan los premilenialistas. Y esos mil años,  ¿son un milenio literal? Sí, vuelven a contestarnos. Bueno, si así fuera, los mil años ya habrían pasado. ¿Por qué? Porque la Palabra nos enseña que Juan predicó hace dos mil años que el reino se acercaba, pues el tiempo se había cumplido (Mr 1.15), y no mucho después Jesús especificó un poco más:  “De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder” (Mr 9.1).  En la década de los años sesentas del primer siglo Pablo les escribió a los colosenses afirmando que él y ellos estaban en el reino a donde el Señor los había trasladado, (Col 1.13). Algunas décadas después cuando el apóstol Juan escribió Apocalipsis, afirmó  que él y sus lectores coparticipaban en el reino,  (Ap 1.9). 

    Ante estas declaraciones de la Escritura, ¿qué se puede hacer? Una de dos cosas: La primera es decir que puesto que desde entonces ya pasaron dos milenios, el reino milenial llegó a su fin hace unos mil años. Esto  es absurdo, dicen los premilenialistas lo mismo que yo y que todos.  Queda la otra opción: Aceptar que los mil años no son el reino milenial. Eso es lo que hacen todos los estudiosos serios de la Biblia y del libro de Apocalipsis. Pero si los premilenialistas aceptaran la opción, ¡se quedarían sin doctrina!

    En realidad hay algo más que se puede hacer y lo hacen los premilenialistas: Rechazar las claras declaraciones de la Biblia que hemos leído, esforzándose inútilmente en tratar de encontrar la manera de torcerlas.

   La simple verdad es que los mil años de Ap. 20 no pueden ser literales, siendo más bien un detalle de la visión con un sentido figurado y simbólico.   ¿Por qué no mejor ser honestos y aceptar que la doctrina del reino futuro milenial está definitivamente equivocada?

  

Guadalajara, México, Julio 24, 2010.