Una admisión interesante

 

           (Este artículo fue escrito en 1970;  ahora,  al publicarlo aquí, le hago algunos cambios)

 

 

Por Jorge Rodríguez Guerrero

 

Al  escribir este artículo tengo frente a mí un Nuevo Testamento, traducción católica.  En este Nuevo Testamento he encontrado algo que probará a cualquier católico de corazón sincero que la Iglesia Católica no enseña ni practica la verdad en cuanto al bautismo.

   ¿Qué es bautizar, según la doctrina católica? “Derramar  agua sobre la cabeza de la criatura",  (La Religión Demostrada, Hilliare, pág. 646).

   ¿Y qué es bautizar según la Biblia? ¿Cómo bautizaban los apóstoles? Nos proponemos contestar estas dos preguntas teniendo como base el Nuevo Testamento, versión católica por el señor Felipe de Fuenterrabía, capuchino, con el imprimatur por Juan Ollo, vicario general de Pamplona, España. 

   En una nota marginal sobre Romanos 6,5 (“¿O no  sabéis que cuantos en el bautismo fuimos sumergidos en Cristo, fuimos sumergidos en su muerte?"), dice el señor Fuenterrabía:  "El rito de inmersión del bautismo cristiano presta a Pablo un bello símbolo para declarar la gran realidad de nuestra incorporación a Cristo muerto y glorificado. El bautismo se practicaba entonces por inmersión. Esta inmersión recuerda a Pablo la sepultura; y el hombre que, al sumergirse para ser bautizado se incorpora a Cristo,  se incorpora, por decirlo así, a Cristo muerto en el sepulcro. Pero, al salir del agua, el bautizado se incorpora a Cristo resucitado que sale del sepulcro. La aplicación es fácil de hacer."

   De esta muy interesante (y fatal) admisión de un autor católico se desprenden algunas conclusiones:

   1.  Que la Iglesia Católica Apostólica Romana NO ES apostólica. Ella pretende ser apostólica "en doctrina" (Texto de Religión, Vilariño, pág. 120) o sea que pretende enseñar lo que enseñaron los apóstoles, Pero los apóstoles enseñaron que el bautismo es una inmersión. Y si la Iglesia Romana enseña que es derramamiento, enseña otra cosa y no es apostólica. Y si no lo es, no es la iglesia que Jesús edificó.

   2. Que las imágenes acerca del bautismo (de Cristo) que se ven en hogares católicos representan una falsedad. Más de una vez algún católico ha replicado:   "¿Y por qué en la imagen del bautismo del Señor  se ve a San Juan Bautista  con una vasija bautizando a Jesús?" Tal imagen es una falsedad, pues como dice el señor Fuenterrabía "el bautismo se practicaba entonces por inmersión".

   3. Que la aplicación del apóstol Pablo prueba que el derramamiento no puede ser bautismo.

   1) Fuenterrabía, como ya vimos, traduce "....en el bautismo fuimos sumergidos en Cristo". La palabra griega que él traduce "sumergidos" es una forma del verbo baptizō, que al leerla inmediatamente comprendemos que es bautizar. De modo que Fuenterrabía, al preferir traducir y no transliterar el verbo, lo hace excelentemente bien, porque baptizō significa sumergir, como lo dice cualquier léxico griego-español.

   2) Donde la versión de Fuenterrabía dice:  "...fuimos sumergidos en su muerte". otra versión católica, la  de Ausejo, dice  “...fuimos bautizados en su muerte". La comparación de estas dos versiones también muestran que  bautizar  es  sumergir.

     3) Dice nuestro  autor: "la inmersión presta a Pablo un bello símbolo", "Esta inmersión recuerda a Pablo la sepultura",  . Esas declaraciones del traductor católico hacen que el bautismo deba ser necesariamente inmersiónpues no siéndolo, esta parte  sería un absurdo. El señor Fuenterrabía concluye: "La aplicación es fácil de hacer". ¡Sí! Es fácil de hacer si el bautismo es inmersión, mas si es derramamiento, entonces no es fácil. ¡ES IMPOSIBLE!

    4) Dice nuestro autor, "Al salir del agua el bautizado se incorpora a Cristo resucitado que sale del sepulcro". Cuando alguien ha sido bautizado, sale del agua. Así es. Para ser bautizado, entra al agua. Habiéndolo sido, sale del agua. Pero en la Iglesia Católica ningún "bautizado" sale del agua. ¡No ha sido bautizado!

    5) A la luz de lo que hemos considerado, volvamos por un momento a la definición de bautizar del católico Hilliare: “Derramar agua sobre la cabeza de la criatura". Imposible ver en la definición una sumersión o inmersión. En la definición católica, el agua es derramada sobre la cabeza. En la acción del verdadero bautismo, la persona es sumergida en agua. Si bautizar es derramar entonces estrictamente hablando lo que se bautiza es el agua, porque el agua es lo que se derrama. En la enseñanza bíblica, el pecador es el que se bautiza, porque es él quien es sumergido en el agua. Así, Fuenterrabía, quien está en lo correcto, contradice a otro católico: Hilliare. Pero lo verdaderamente grave es que la Iglesia Católica, en cuya práctica se basa la definición de Hilliare, contradice a la Biblia, es decir, contradice a Dios. ¡Y esto nos lo hace ver nada menos que un traductor católico!

   4.  Que si alguien fue "bautizado" en la Iglesia Romana, no fue bautizado como enseña la palabra de Dios que debe serlo. Es decir, no fue bautizado en absoluto, porque no fue sumergido.

   Como decía al principio, la admisión de un traductor católico del Nuevo Testamento, prueba que la Iglesia Católica no enseña ni practica la verdad en cuanto al bautismo.

 

Guadalajara, México, enero 13, 2011