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ARTICULOS "Rebautismo"
A través de los años he tenido la oportunidad de "rebautizar" a un número de personas. Y no me refiero solamente a la conversión de gente que antes había sido "bautizada" en grupos religiosos denominacionales. Estoy hablando también de personas que siendo consideradas miembros del cuerpo de Cristo, decidieron "bautizarse nuevamente". He notado que hay cristianos que cuando oyen de estos casos como que se escandalizan de que se haga algo así . Pero esto no solamente puede hacerse, sino que, cómo veremos, hay casos en que debe hacerse.
-1- Cuando personas sinceras miembros de alguna denominación conocen el cristianismo auténtico, quieren saber qué tienen que hacer para venir a ser miembros de la iglesia del Señor. Algunos de ellos no tienen dificultad en entender que el "bautismo" que los puso en una denominación no es el bautismo correcto. Otros, no tan pocos, como que no pueden comprender cómo puede ser que su "bautismo" no es válido si lo hicieron de todo corazón. Algunos de ellos hasta razonan que no deben bautizarse siendo que "la Palabra claramente dice que debe haber solamente un bautismo" (Ef. 4.5). Esto es particularmente así cuando se trata de personas que pertenecieron a la "Iglesia Cristiana", o "Discípulos de Cristo", a lo que algunos han dado en llamar "Iglesia de Cristo Instrumental" (un término incorrecto hasta gramaticalmente). Como es sabido, estos grupos son resultado de una de las un tanto recientes apostasías que la iglesia del Señor ha sufrido: La del siglo antepasado, cuando ciertos hermanos muy liberales e influyentes convencieron a muchos de que se introdujera la música de instrumentos en la alabanza a Dios. (Lo mismo ya había sucedido en el seno de la secta llamada Iglesia Católica Romana allá por el siglo séptimo. La otra secta de aquellos primeros siglos, la Iglesia Ortodoxa Griega, jamás ha tenido música instrumental). A muchos de los que fueron miembros de esos grupos mencionados en el párrafo anterior, se les hace difícil aceptar que su bautismo está mal, siendo que ellos aprendieron los mismos pasos de lo que comúnmente es llamado por muchos "el plan de salvación" (oír, creer, arrepentirse, confesar a Cristo y bautizarse). Esto es un tanto extraño pues no debería ser nada difícil para uno que ya no quiere estar allí comprender que esos grupos sencillamente son sectas. Y si son sectas, hasta por definición no pueden ser la iglesia de Dios; y si no son la iglesia, entonces los que han sido bautizados para pertenecer a esos grupos sectarios jamás han venido a ser miembros de la iglesia de Cristo. Ellos, como todos, necesitan bautizarse para pertenecer a la iglesia (Hch. 2.41,47)
-2- No hace mucho me encontré con un hombre que expresó tener dudas sobre su bautismo a pesar de que ha sido considerado miembro de la iglesia por varios años. En la plática surgió un detalle interesante. El había sido bautizado en un grupo llamado Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús. Tal vez por ignorancia del asunto cuando él quiso pertenecer a la iglesia de Dios, dio a entender a los hermanos que él ya era miembro bautizado. Digo que tal vez por ignorancia porque se nota inmediatamente que el ahora hermano es muy sincero. No fue nada difícil explicarle que en realidad él no estaba bautizado con el "un bautismo" del esquema de la salvación bíblico.
-3- Alguien que ha sido considerado por otros --y quizás hasta por él mismo-- como parte de la iglesia, pues tiempo atrás recibió el evangelio y llegó a bautizarse, pero haciendo memoria de cómo fueron las cosas él ahora comprende que no cumplió con alguno(s) de los pasos previos al bautismo, debe bautizarse lo más pronto posible. Estos casos no son raros. Extendámonos aquí aunque parezca que estamos disgregando. Usted encuentra por allí a muchos chicos que han sido bautizados a los diez u once años y hasta con edad más corta. Muchos de ellos por haber asistido a las reuniones durante gran parte de su vida, llegaron a conocer más del evangelio puro que lo que conocerán en toda su vida la mayoría de los habitantes del planeta. Entonces, cuando ellos expresan su deseo de ser bautizados a temprana edad los cristianos a su alrededor entienden que no tienen razón para "negarles" el bautismo, pues intelectualmente, sobre todo en lo que tiene que ver con el camino del Señor, esos chicos no pueden ser considerados unos niños. Y menos ahora, cuando medios tales como la televisión e Internet les hace saber mucho más del mundo y de las cosas pecaminosas y mundanales que lo que muchachos de quince años de otras generaciones pudieron conocer. Casi estaría jugando a ser Dios el adulto que se atreviera a afirmar que un chico despierto de nuestros tiempos es tan inocente que no necesita el perdón de pecados que Dios da a los obedientes al evangelio. Muchos padres cristianos tienen la idea de que sus hijos son más inocentes y buenos de lo que son en realidad. Creo que esto es un efecto natural del amor paternal. Es por eso que algunos se rehúsan a aceptar que "su niño" sea bautizado conforme a sus deseos expresados. Hay quienes se oponen rotundamente a una cosa así. Esto es peligrosísimo. Imagínese usted que un chico que sabe que ha ofendido a Dios y por lo tanto quiere ser bautizado para ser perdonado, no obedezca porque su padre se lo prohíbe. En esos casos el padre le dice que espere a ser un poco mayorcito. Ese padre razona muy mal al pensar que su hijo seguramente vivirá hasta "ser un poco mayorcito". Como si no supiéramos que también los accidentes y las enfermedades pueden arrancar la vida de los jovenzuelos. Pero hay otra cosa tan peligrosa y menos remota que la muerte. La de que el hijo crezca y cuando el padre está seguro de que ahora sí debería bautizarse, éste ya no quiera. Yo mismo he visto más de un caso así. Cuando el chico, quien sabe mejor que nadie las cosas que ha hecho, o dicho, o pensado, expresa que quiere y necesita ser bautizado, se expone a la oposición de su padre o de su madre. No son raras las veces en que el chico ve una sonrisa, un gesto que le parece un tanto burlón. El mensaje que está recibiendo el muchacho es el de que no es cierto que el bautismo sea tan importante, para decir lo menos. Pronto entrará a la edad peligrosa de la adolescencia y los padres se asombrarán del cambio tan negativo de su hijo, comprendiendo o no que ellos fueron los culpables de que esa vida se desviara. Por eso es que uno no debiera oponerse al bautismo que su hijo (o hija) que ya no está tan pequeño está pidiendo. Lo que sí deben hacer los padres y otros cristianos adultos es explicarle precisamente esto que aquí estamos diciendo. Que en un asunto tan delicado en el que va de por medio la salvación de su alma, no se pueden correr riesgos. Que por eso es que ellos están contentos de lo que su querido vástago está queriendo hacer. Enseguida deben explicarle con igual claridad que si con el paso del tiempo y por el conocimiento ya más extenso él llega a tener dudas de que su bautismo haya sido precedido de un conocimiento adecuado o de un arrepentimiento genuino, no dude en pedirle a alguien que lo bautice de nuevo. Y esto precisamente por lo mismo: Porque en estas cosas no debe correrse ni el más mínimo riesgo. Hace muchos años conocí a un predicador que cuando lo invitaban a predicar una serie de sermones incluía uno que trataba sobre este asunto de la necesidad de bautizarse cuando se tiene duda de que el bautismo a temprana edad haya sido acompañado de la comprensión previa o de la fe o del arrepentimiento. Él decía que casi invariablemente uno o más "hermanos" pedían ser bautizados. A veces los jóvenes y no tan jóvenes se bautizan por motivos incorrectos o hasta mezquinos. Como el joven que siente que si se bautiza tendrá un punto más a su favor para ganarse la aceptación y el amor de una cristiana. Un bautismo motivado por cosas así o parecidas no es más que un chapuzón y una burla de lo más sagrado. Quien tal cosa hizo está perdido. Si alguno entre nosotros sabe que su bautismo no fue por las razones correctas y bíblicas, debe hacer lo mismo que todos los demás pecadores: Creer en Cristo y arrepentirse de sus pecados, entre ellos el de haber usado un mandamiento del Señor para sus fines personales.
Allá en mi primer párrafo usé la palabra "rebautizar". Pero la entrecomillé porque si se observa la cosa con detenimiento, cualquiera que haya sido sumergido en el agua sin cumplir con los requisitos previos al bautismo, no ha sido bautizado en absoluto. Si quiere ser tenido por Dios como obediente y si quiere ser perdonado de sus pecados debe bautizarse. 10-23-03
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